

A los 9 años nació en mí el deseo de aprender a coser.
No imaginaba entonces que esa pequeña decisión terminaría transformando mi vida por completo.
Desde la primera vez que sostuve una aguja descubrí algo que todavía me acompaña hasta hoy: la costura tiene la capacidad de convertir una idea en algo real. Algo que antes existía solo en la imaginación puede tomar forma, textura y movimiento.
Crecí en Perú, en una familia donde el detalle, la sensibilidad estética y el cuidado por las cosas bien hechas siempre estuvieron presentes. Mi abuela cosía en las montañas trabajando con modelos españoles, con una precisión y un estilo muy propios. Me gusta pensar que parte de esa sensibilidad viajó silenciosamente hasta mí.
A los 17 años salí de Perú por primera vez.
Primero fue Miami. Después, Milán.
Pero mucho antes de eso, cuando tenía 13, guardé una foto de la Galleria Vittorio Emanuele II junto al Duomo de Milán. Recuerdo haber pensado, en silencio, que algún día quería estudiar ahí.
Años después, ese sueño se volvió realidad.
Me gradué en Fashion Design en el Istituto Marangoni, estudié estilismo en ESMOD Dubai y seguí aprendiendo en distintos lugares que marcaron mi forma de ver el mundo, desde Miami y Londres hasta Francia.
Cada ciudad me dejó algo distinto, pero Milán cambió mi manera de entender el diseño. Ahí aprendí que muchas veces la diferencia entre una prenda común y una que realmente permanece está en el corte, en la proporción y en la atención a los detalles más pequeños.
Un camino de muchas ciudades
París · Dubái · Ginebra · Seúl · Londres · Miami
Cada ciudad me dejó algo. Cada una me formó de una manera que ningún aula podría.
Corte Mágico Glamuroso nació el 19 de junio de 2022.
Nació en Dubái, en silencio y de una forma muy personal, sin anuncios ni grandes planes visibles.
En ese momento venía de experiencias que me hicieron cuestionarme muchas cosas, y sentí la necesidad de volver a conectar con la parte más auténtica de mí: esa niña que descubrió en la costura un lugar donde podía crear, imaginar y sentirse libre.
Elegí el nombre con mucha intención.
Corte, porque detrás de una gran prenda siempre existe una buena estructura, un patrón pensado con precisión y un corte capaz de transformar por completo cómo se siente y se mueve una pieza.
Mágico, porque muchas veces aquello que parece imposible desde afuera, en realidad nace del conocimiento, la práctica y la sensibilidad por el oficio.
Y Glamuroso, porque siempre he querido que lo que creo haga sentir a las mujeres elegantes, seguras y profundamente ellas mismas, sin perder su esencia.




